Estoy atendiendo los comentarios que me hicieron durante mi ausencia,

pero como son muchos (+500) les pido paciencia.

LOS ORÍGENES DEL TAROT



(Observación: este artículo fue elaborado por el investigador Phileas del Montesexto y publicado en la Revista Atenea Nº1, y posteriormente Phileas añadió otros artículos muy interesantes sobre los principales Arcanos del Tarot en las siguientes publicaciones de dicha revista.  Y aquí me permití retranscribir su investigación porque considero que está muy bien hecha y responde a una pregunta que se hacen muchos estudiantes de esoterismo.)


El Tarot, como saben los estudiantes de esoterismo, es un libro alegórico donde podemos encontrar un compendio de los símbolos arcaicos de la Sabiduría Antigua. Por lo tanto, relacionar las cartas de Tarot simplemente con un método de adivinación es propio de los ignorantes o de los profanos.

Y es común escuchar en los círculos medio ocultistas hablar acerca del “origen egipcio” del Tarot sin detenerse a reflexionar si dicha afirmación es verdadera o simplemente se trata de una mentira que ha sido repetida miles de veces, por lo que termina siendo aceptada como si fuera la verdad.

Pues bien, hemos decidido ir a las fuentes y echar un vistazo a las principales hipótesis que existen sobre el origen de las cartas de Tarot.




LAS DIFERENTES FUENTES DE INFORMACIÓN


En primer lugar es menester conocer algunos rudimentos sobre el trabajo de investigación histórica y diferenciar entre “fuentes primarias” y “fuentes secundarias”.

Una fuente primaria es aquella que se considera de “primera mano”, es decir objetos materiales o testimonios documentales pertenecientes al período histórico que estamos investigando.

Y así por ejemplo, si los arqueólogos encontraran un naipe, una obra de arte o un papiro egipcio que estuviera indiscutiblemente ligado al Tarot, entonces podríamos hablar de “fuentes primarias” que podrían relacionar al Tarot con la civilización egipcia.

Los cilindros babilónicos que conserva el Museo Británico y que Helena Blavatsky vincula al Tarot, son evidentemente una fuente primaria.

En cambio, una fuente secundaria es un texto basado en una o más fuentes primarias, las cuales son analizadas, interpretadas y por consiguiente se llega a conclusiones que pueden ser ciertas o no.

En el estudio sobre el Tarot, fuentes secundarias son por ejemplo los escritos de los grandes ocultistas de los siglos XVIII y XIX quienes estudiaron las cartas y sus símbolos, conjeturando acerca de su origen. Y en esta categoría encontramos a Court de Gébelin, Eliphas Levi, Helena Blavatsky, Paul Foster Case, A. E. Waite, entre otros.

Y desde una perspectiva historiográfica, también podemos hablar de fuentes terciarias que consisten en recopilaciones y colecciones de fuentes primarias y secundarias (como por ejemplo un catálogo o una reseña bibliográfica).

Y por último, en el ámbito esotérico es posible hablar de un cuarto tipo de fuentes que podríamos denominar las “fuentes metafísicas”, es decir aquellas relacionadas con los mundos invisibles, como por ejemplo cuando un autor hace una afirmación categórica recibida de una entidad metafísica (un maestro espiritual, un ángel o un espíritu), o que respalda sus afirmaciones en base a una visión clarividente de los “archivos akáshicos”.

Así por ejemplo, los estudios de Leadbeater sobre las vidas de Alcyone o los estudios de Scott Elliot sobre la Atlántida pueden ser considerados una fuente metafísica. Y desde un punto de vista estrictamente científico ninguna obra de este tipo puede ser tenida en cuenta para probar una hipótesis.

Y como los textos esotéricos de los últimos dos siglos están repletos de este tipo de revelaciones e investigaciones clarividentes, es importante tener en cuenta esta última advertencia.





LAS DIFERENTES HIPÓTESIS SOBRE EL ORIGEN DEL TAROT


Nuestra intención en este artículo es hacer un relevamiento de los principales investigadores que se refirieron al origen del Tarot y se aventuraron a postular una hipótesis sobre el mismo.

Pero antes de empezar, es importante hacer una pequeña alusión a los mazos de tarot que se denominan “egipcios”. Y es que ningún estudioso del tema (incluso aquellos que le adjudican al Tarot un origen egipcio) consideran que estos mazos posean un simbolismo más “puro” que los naipes clásicos de Europa.


Así por ejemplo, sobre este asunto Manly Palmer Hall señala que:

« La validez de los llamados “tarots egipcios” (que tan de moda se han puesto en circulación) nunca ha sido satisfactoriamente establecida. Para comenzar los dibujos no solamente son completamente modernos, sino que además en su simbolismo mismo se nota más la influencia francesa que la egipcia» (1)

Y Santiago Bovisio por su parte declaró que:

« El Tarot egipcio en realidad no existe, sino que fue elaborado en base a las fundadas suposiciones y testimonios sacados de autores célebres» (2)

Incluso Eliphas Levi nos previene de estas confusiones afirmando que:

« El alfabeto de Thoth es el original de nuestro Tarot, pero sólo de manera indirecta, puesto que el último es de origen judío en las copias que se conservan y sus dibujos no se remontan más allá del reinado de Carlos VII» (3)

Y habiendo detallado este asunto, pasemos a continuación a las diferentes hipótesis del origen del Tarot.





HIPÓTESIS DEL ORIGEN ATLANTE

Entre los autores que describen el origen atlante del tarot, encontramos a Santiago Bovisio (fundador de C.A.F.H.) y a Eckard Strohm (maestro de Reiki y canalizador).

Mientras que la fuente de Strohm es de tipo metafísico (canalización según él del Arcángel Uriel), Santiago Bovisio parece basarse en las investigaciones de algunos pensadores que le precedieron:

« Las veintidós figuras del Tarot (que son símbolos cosmogónicos, antropogenéticos y teológicos) son de origen atlante, y una prueba de ello es que todos los pueblos arios reprodujeron estas veintidós figuras en sus diversos templos, modificándolas paulatinamente.

Los egipcios las sacaron del obscurantismo en que habían caído, devolviéndoles su prístina belleza artística y significativa y llegando a confundir estas imágenes con sus dioses.

Y del mismo modo todas las religiones tomaron del Tarot figuras y símbolos» (4)

En las doctrinas esotéricas post-blavatskianas es común que se relacione a la cultura egipcia con la Atlántida, afirmando que los fundadores de la gran civilización de los Faraones fueron algunos miembros de Poseidonis que sobrevivieron a la catástrofe que hundió al viejo continente atlante. Y teniendo en cuenta esto, la hipótesis de la Atlántida no niega que el Tarot se haya conservado gracias a los egipcios.





HIPÓTESIS DEL ORIGEN EGIPCIO

El primero en referirse a un origen en Egipto del Tarot fue Antoine Court de Gébelin en su obra “El Mundo primitivo analizado y comparado con el Mundo moderno” [Le monde primitif analysé et comparé avec le monde moderne] (1781) en donde escribió:

« Si se nos dijera que existe en nuestros días una obra del Antiguo Egipto, un libro que se salvó del incendio que redujo a cenizas sus magníficas bibliotecas y en el que se aborda las más puras doctrinas referentes a ciertos asuntos muy importantes, es seguro que una gran mayoría de los buscadores se apresuraría en conocer un libro tan extraordinario y precioso como ese.

Y si a esto añadimos que tal libro se ha divulgado en una gran parte de Europa y que desde hace siglos está al alcance de todo el mundo. La sorpresa sería todavía mayor.

Pero esta llegaría a su colmo si afirmáramos que jamás se sospechó de su origen egipcio, que lo hemos tenido muchas veces entre las manos sin saberlo, que nadie se ha preocupado en descifrar una sola de sus hojas, y que el fruto de tan elevada sabiduría es considerado como un conjunto de figuras extravagantes sin mérito alguno.

Si afirmáramos todo eso,

¿No se diría que deseamos divertirnos a costa de nuestros lectores?

Pues bien, ese libro existe y ese libro egipcio (único vestigio de sus soberbias bibliotecas) es tan común que ningún sabio se ha dignado ocuparse de él.

Antes de nosotros nadie sospechó su ilustre origen. Este libro está compuesto por 77 páginas y también por 78 imágenes divididas en cinco clases, cada una de las cuales ofrece aspectos tan variados como instructivos y entretenidos. Y digámoslo de una vez: este libro es el TAROT» (5)


La influencia de Court de Gébelin en los escritores posteriores es notoria y aunque no aporta ni una sola prueba de sus afirmaciones ni hace referencias categóricas a fuentes primarias, en los ambientes ocultistas posteriores a Napoleón que sentían una atracción particular por el Antiguo Egipto, la hipótesis del origen egipcio fue aceptada casi sin titubear.

Y el influyente ocultista francés Eliphas Levi se hizo eco de esta afirmación y en sus obras divulgó esta relación del Tarot con la tierra de los faraones:

« La base de la ciencia jeroglífica absoluta era un alfabeto en el que las deidades estaban representadas con letras, y las letras estaban representadas con ideas, y las ideas eran convertibles en números, y los números eran signos perfectos.

Este alfabeto jeroglífico fue el gran secreto que Moisés encerró en su Cábala y su origen egipcio es conmemorado en el Sepker Yetzirah, en el que se lo refiere a Abraham.

Ahora bien, este alfabeto es el famoso Libro de Thoth y el Conde de Gebelin fue quien adivinó que había sido preservado hasta nuestros días en forma de cartas del Tarot» (6)


No obstante, Paul Foster Case consideraba que:

« Eliphas Levi ciertamente estuvo mejor informado que Court de
Gébelin y Etteila, pero perpetuó el mito [del origen egipcio] para cubrir su indudable conocimiento de la verdadera historia del Tarot» (7)


La postura de Oswald Wirth va más allá y relaciona al Tarot con la liturgia de los antiguos templos egipcios:

« Los veintidós Arcanos mayores del Tarot representan los cuadros jeroglíficos que se encontraban en los espacios entre las columnas de una galería que el neófito estaba obligado a cruzar en las iniciaciones egipcias.

Había veintidós columnas al norte y la misma cantidad al sur, y esto es once cuadros simbólicos a cada lado.

Estos cuadros eran explicados al candidato para la iniciación en orden regular, y ellos contenían las reglas y principios para el iniciado. Y esta opinión es confirmada por la correspondencia que existía entre los Arcanos cuando estaban así dispuestos» (8)


Esta idea de símbolos del Tarot en los templos, seguramente fue tomada por Wirth de autores anteriores como P. Christian quien en su libro “Historia de la Magia, del Mundo sobrenatural y de la Fatalidad a través de los tiempos y de los pueblos” [Histoire de la magie, du monde surnaturel et de la fatalité à travers les temps et les peuples] asevera lo siguiente:

« El iniciado ve una larga galería sostenida por cariátides en forma de veinticuatro esfinges, doce de cada lado. Y en cada lado de la pared, entre una y otra esfinge, hay pinturas al fresco que representan figuras y símbolos místicos.

Estos veintidós cuadros están uno frente al otro en pares y a medida que el iniciado va pasando frente a cada uno de los cuadros, él recibe instrucciones del sacerdote.

Cada Arcano hecho visible y tangible por cada uno de estos cuadros es una fórmula de la ley de la actividad humana en su relación con las fuerzas espirituales y materiales, y cuya combinación produce el fenómeno de la vida» (9)


Jorge Adoum es otro de los reconocidos esoteristas que ven en el Tarot un vestigio de las doctrinas arcanas del Egipto faraónico:

« El mazdeísmo de Zoroastro salvó la ciencia tradicional porque conservó los Libros Sagrados de los pueblos. Y Moisés también conservó estos Libros. Y los sacerdotes egipcios los guardaron en el Tarot o Torat que nos llegó integralmente pasando por las manos de los bohemios o gitanos» (10)


En uno de los libros más completos sobre el simbolismo y el uso del Tarot, Papus opina que:

« El Tarot de Marsella es efectivamente la representación exacta del Tarot egipcio primitivo. » 

(Nota: Phileas profundizó más sobre este asunto en un artículo publicado en su blog titulado: “Divagaciones sobre Egipto y el Tarot”, ver link)





HIPÓTESIS DEL ORIGEN MARROQUÍ

Según Paul Foster Case, fundador de la Escuela de B.O.T.A. (Builders Of The Adytum) y uno de los “Tres Iniciados” que escribieron el libro “El Kybalión”, el origen del Tarot es africano pero no precisamente egipcio:

« De acuerdo con la tradición oculta, el Tarot fue inventado por un grupo de sabios que acostumbraban reunirse en la ciudad de Fez, en Marruecos, el cual después de la destrucción de la Gran Biblioteca de Alejandría llegó a ser un importante centro de estudio.

Había allí una universidad que atraía estudiantes de todas partes del mundo. Y a esta antigua capital de la cultura vinieron ciertos miembros de una Hermandad de hombres iluminados quienes efectuaban conferencias en las cuales intercambiaban puntos de vista, comparaban sus más recientes descubrimientos y discutían las conclusiones filosóficas indicadas por tales descubrimientos.

Pero uno de los más serios obstáculos en la vía del libre intercambio de ideas era la barrera de los diferentes lenguajes, porque debe de recordarse que aquellos hombres venían de diversas partes del globo y estaban impedidos naturalmente por diferencias en su terminología filosófica.

Así es que decidieron incorporar lo más importante de sus doctrinas en un libro de figuras, cuyas combinaciones dependieran de las armonías ocultas de los números. Y como armazón para su invento, los sabios eligieron el sistema simple de los números y las letras proporcionado por la Cábala, o Sabiduría Secreta de Israel.

Por lo tanto, para comprender completamente el Tarot y hacer mejor uso de él, es necesario entender la Cábala, aunque tal preparación no es un requisito necesario para el estudiante que apenas inicia en el estudio del Tarot» (11)


Es interesante notar que la ciudad en la que dice Foster Case que surgió el Tarot también está relacionada con los viajes místicos de Christian Rosenkreutz, el legendario fundador de la Orden Rosacruz, ya que en el libro “Las Bodas Químicas de Christian Rosenkreutz” (1616) puede leerse:

« Habiendo permanecido unos tres años en Damcar y luego pasando por Egipto, [Christian Rosenkreutz] se dirigió a Fez donde se puso en contacto con los iniciados de esa ciudad, para luego pasar por España antes de regresar a Alemania, donde formaría el primer núcleo de la cofradía de la Rosa-Cruz.

Los sabios que encontró en Fez estaban en contacto con los iniciados de los otros países islámicos y conocían todas las “Ciencias Ocultas” que Christian Rosenkreutz estudiaría con ellos» (12)





HIPÓTESIS DEL ORIGEN ASIÁTICO Y LOS TEMPLARIOS

Otros autores prefieren referirse a un origen chino o indio del Tarot, el cual habría sido llevado a Europa desde Medio Oriente por los Caballeros de la Orden del Temple. Y Manly Palmer Hall nos comenta algunas de estas versiones en su obra “Enseñanza secretas de todos los Tiempos” [Secret Teachings of All Ages]:

« En sus investigaciones sobre la historia de las cartas, Samuel Weller aventura la opinión de que los naipes llegaron a Europa del Sur desde la India pasando por Arabia, siendo probable que el Tarot fuera parte de una ciencia mágico-filosófica transmitida a los Caballeros Templarios por los Sarracenos u otra de las sectas místicas que prosperaban en Siria en aquellos días.

Luego de regreso a Europa y para evitar la persecución, los Templarios ocultaron el sentido arcano de los símbolos del libro mágico plasmándolo en un supuesto juego de diversión. »


Y apoyando esta opinión John King Van Rensselaer afirma que:

« Aquellos naipes fueron traídos por los guerreros que volvían a casa y que importaron muchas de la posesiones y hábitos recién adquiridos del Oriente a sus propios países, lo cual parece ser un hecho bien probado.

Y esto no contradice la declaración hecha por algunos escritores que declararon que los gitanos (quienes en aquel tiempo comenzaron a vagar por Europa) hayan traído con ellos los naipes, los cuales comenzaron a usarse tal como se hace hoy en día para adivinar el futuro. (Ver “The Devil’s Picture Books”)» (13)

No obstante, Piotr Ouspensky es muy claro acerca de este tema:

« [En la India] no hay vestigios de las veintidós cartas del Tarot, es decir de la Gran Arcana, ni en la pintura ni en la escultura hindú» (14)





HIPÓTESIS DE LOS CILINDROS BABILÓNICOS

Quizás la referencia más oscura sobre el origen del Tarot sea la suministrada por Helena Petrovna Blavatsky quien en su artículo “Enseñanzas herméticas y cabalísticas” [Hermetic and Kabbalistic Doctrines] afirma que en realidad:

« Hay dos Tarots: uno circular puramente esotérico y otro Tarot occidental cabalístico, remodelado por los Semitas. Y este último tarot se lee de derecha a izquierda como el árabe y el hebreo escrito. Mientras que el otro, el primitivo “en rueda” se encuentra en la escritura cuneiforme y en los signos del zodíaco» (15)

Y en su monumental obra “La Doctrina Secreta” ella hace alguna referencia sobre el Tarot, aunque sin aclarar demasiado el asunto:

« El verdadero Tarot con toda su simbología es el de los rodillos babilónicos que se conservan en el Museo Británico y en otras partes. Allí puede ver quien quiera los antediluvianos rombos de Caldea y los rodillos o cilindros cubiertos de signos sagrados, pero el significado de estas “ruedas” adivinatorias (o como las llamaba el Marquis de Mirville: “globos giratorios de Hécate”) quedará todavía oculto por algún tiempo» (16)

Y en efecto, si obedecemos la sugerencia de Blavatsky y acudimos a los rodillos babilónicos del Museo Británico, seguramente perderemos toda la esperanza de descifrar los arcanos del Tarot, ya que en la página web del British Museum (www.britishmuseum.org) podemos echar un vistazo a alguno de los rodillos, pero es muy difícil entender exactamente las referencias dadas por la famosa escritora rusa.

Sin embargo Piotr Ouspensky parece haber captado algunos de los mensajes dados por Blavatsky y se refiere a ella en su obra “Un nuevo modelo del Universo” de la siguiente manera:

« Hay referencias al Tarot en los libros de H. P. Blavatsky, tanto en “La Doctrina Secreta” como en “Isis sin Velo”, y hay razones para creer que Blavatsky atribuyó gran importancia al Tarot debido a que en la publicación teosófica que apareció durante su vida (“Theosophical Siftings”) vieron la luz dos artículos anónimos sobre el Tarot, y en uno de los cuales se acentuaba especialmente el elemento fálico contenido en el Tarot» (17)

Sea como sea, la hipótesis de Blavatsky no es muy clara y es posible que la propia autora haya decidido guardar silencio sobre algunos secretos del Tarot que seguramente conocía, si tenemos en cuenta su impactante erudición sobre todos los temas del ocultismo europeo.





CRÍTICAS A LAS HIPÓTESIS DE UN ORIGEN MUY ANTIGUO

El principal crítico a las hipótesis anteriores es el reconocido autor A. E. Waite, quien asevera lo siguiente:

« Cuando las cuestiones [acerca de la historia del Tarot] son aclaradas por la disipación de los sueños y las especulaciones gratuitas expresadas en términos de certeza, no existe de hecho, historia alguna anterior al siglo XIV.

La decepción y el desencanto respecto de su origen en Egipto, India o China llevan a considerar mentirosos a sus primeros exponentes, y los autores ocultistas posteriores hicieron poco más que reproducir las falacias de los testimonios anteriores, con la buena fe de una inteligencia inadecuada a los problemas de la pesquisa» (18)


Y Ouspensky también era muy crítico sobre la literatura esotérica que trataba del tema:

« Pero hablando en general de la literatura sobre el Tarot, su conocimiento decepciona, del mismo modo que decepciona el conocimiento de la literatura oculta y especialmente de la teosófica, porque esta literatura promete demasiado en comparación con lo que da.

Cada uno de los libros [que estudian el Tarot] contiene algo interesante, pero junto con el material valioso e interesante se encuentra una gran cantidad de hojarasca, característica de toda la literatura “oculta” en general.

Se encuentra: primero un estudio puramente escolástico del significado de la letra, y después conclusiones demasiado precipitadas cubriendo con palabras lo que el autor mismo no ha entendido, y pasando por alto los problemas difíciles así como dejando especulaciones sin terminar.  Y en tercer lugar, una complejidad innecesaria y construcciones asimétricas.

Y por ejemplo, los libros del “Dr. Papus” quien en su tiempo fue el comentador más popular del Tarot, son especialmente ricos en todo esto» (19)

Y es por ello que otros investigadores le dan al Tarot un origen más reciente.





HIPÓTESIS DEL ORIGEN ALBIGENSE

Y así por ejemplo, A. E. Waite, mientras que critica también las hipótesis de un origen del Tarot en China, India o Egipto, él sugiere que el Tarot podría haberse originado con los cátaros (albigenses) en el Mediodía francés:

« El Tarot tal vez haya surgido como un lenguaje simbólico de las sectas albigenses» (20)

Y en su obra dedicada al Tarot dedica algunas líneas a tratar de interpretar algunos Arcanos desde la óptica de los cátaros, sugiriendo que la hipótesis de un origen en Francia sería más lógica que otra teoría más aventurada.





HIPÓTESIS DEL ORIGEN GITANO

La difusión del Tarot en Europa se debió indudablemente al pueblo gitano y a su afición a utilizarlo como una técnica adivinatoria. Por lo que teniendo en cuenta esto, podríamos llegar a concluir que el Tarot es un invento propio de la cultura romaní, o bien haya sido transmitido a los gitanos por una tradición anterior.

Y esto nos llevaría a otra interrogante:

¿Cuál es el verdadero origen de los gitanos?

Ya que ciertamente es tan misterioso el enigma de los gitanos como lo es el del Tarot. Y las teorías más fantásticas nos remiten a Caín, mientras que otras más fundamentadas estudian las raíces lingüísticas y sitúan su posible origen en la India. Sin embargo, en el siglo XVI se difundió una versión que situaba el origen de los romaníes en Egipto y ellos mismos colaboraron en la difusión de esta idea.

Manly Palmer Hall comenta esta teoría:

« Una leyenda curiosa relaciona esto después de la destrucción del Serapeum en Alejandría. Entonces se unió un grupo grande de los sacerdotes asistentes para conservar los secretos de los ritos de Serapis y por consiguiente sus descendientes (que serían los gitanos) llevarían con ellos sin saberlo, lo más precioso del conocimiento de los volúmenes salvados de la biblioteca de la incineración, me refiero al Libro de Enoch o Thoth y que en la actualidad se le conoce como el Tarot.

Y con el tiempo los gitanos se transformaron en vagabundos, pero permaneciendo una gente aparte con una lengua antigua y unos derechos de nacimiento de magia y misterio. »

Sea como sea, parece haber acuerdo general en afirmar que el pueblo gitano fue transmisor del Tarot pero no creador del mismo.






CONCLUSIONES

Ciertamente la literatura esotérica es muy rica en las interpretaciones simbólicas de los Arcanos del Tarot, pero no es muy rigurosa ni contundente con respecto al origen histórico del sistema.

Volviendo a Ouspensky (quien es un autor bastante imparcial al igual que Waite) él llega a una conclusión destacable al decir que:

 « Este origen está en el olvido y el propósito de su autor o autores es completamente desconocido, pero no hay duda que es el más completo código de simbolismo Hermético que poseemos» (21)

Mi conclusión es que no tenemos los elementos suficientes para aventurar una hipótesis ni reconocer cuál de todas las que se han mencionado es la que más se acerca a la verdad. Por lo tanto simplemente dejaremos que el estudiante sincero use esta reseña para ayudarlo a elaborar sus propias conclusiones.




Opinión de Cid

Y aprovecho este capítulo para dar mi propia opinión, y esta es que la investigación que he llevado a cabo me ha hecho concluir que muy probablemente los fundadores de la Sociedad Teosófica (o sea Helena Blavatsky, William Judge y Henry Olcott) fueron alumnos directos de los Maestros transhimaláyicos, los cuales tienen un conocimiento mucho más profundo en todos los aspectos del Universo que el resto de los humanos.

Mientras que en cambio los otros esoteristas solamente han sido investigadores cuyo conocimiento fue adquirido a través de lo que escribieron otros ocultistas y por consiguiente siempre estoy inseguro de qué tan valido pueden ser sus aseveraciones.

Y es por eso que entre todas las teorías que han sido expuestas, yo me inclino más a la que fue mencionada por Blavatsky quien dice que el Tarot tiene un origen babilónico.

Pero eso no quiere decir que los babilónicos a su vez no lo hayan recibido de una civilización más antigua, y que posteriormente el Tarot no haya sido pasado por otras civilizaciones antes de llegar a Europa.

Y algo que me sorprende es lo poco que Blavatsky habló sobre el Tarot, lo que me hace suponer que sus Maestros le prohibieron que revelara mucho acerca de ese tema.



Bibliografía

  1. Hall, Manly Palmer: “The Secret Teachings of All Ages”, Los Ángeles, Philosophical Research Society, 1967.
  2. Bovisio, Santiago: “El Tarot”, sin datos de edición.
  3. Levi, Eliphas: “Historia de la Magia”, Buenos Aires, Kier, 1978.
  4. Bovisio, Santiago: Op. Cit.
  5. Court de Gébelin, Antoine: “Histoire naturelle de la parole, ou Précis de l’origine du langage et de la grammaire universelle; extrait du Monde primitif”, París, Chez l’auteur, 1776.
  6. Levi, Eliphas: Op. Cit.
  7. Foster Case, Paul:  Highlights of Tarot”, 13a edición revisada, Builders of the Adytum, Los Ángeles, 1989.
  8. Wirth, Oswald,  The Tarot of the Magicians”, citado por Piotr Ouspensky en “El simbolismo del Tarot” (Océano, México D.F., 2000)
  9. Pitois, Christian,  Histoire de la Magie”, citado por Piotr Ouspensky en “Un nuevo modelo del Universo” (Kier, Buenos Aires, 1977)
  10. Adoum, Jorge: “Secretário Íntimo, Preboste ou Juiz ou Mestre Irlandês, Intendente dos Edifícios ou Mestre em Israel”, Pensamento-Cultrix, Sao Paulo, 1995.
  11. Foster Case, Paul: Op. Cit.
  12. Andreae, Johann: “Las Bodas Químicas de Cristián Rosacruz”, Mestas, Madrid, 2001.
  13. Hall, Manly Palmer: Op. Cit.
  14. Ouspensky, Piotr: “Un nuevo modelo del Universo”, Kier, Buenos Aires, 1977.
  15. Blavatsky, Helena: “Hermetic and Kabbalistic Doctrines”, artículo tomado de los “Collected Writings” Vol. XIV recopilados por Boris de Zirkoff.
  16. Blavatsky, Helena: “La Doctrina Secreta” Vol. V, 9a edición, Kier, Buenos Aires, 1986.
  17. Ouspensky, Piotr: Op. Cit.
  18. Waite, Arthur: “Tarô: A Sorte Pelas Cartas”, Ediouro, Sao Paulo, 1985.
  19. Ouspensky, Piotr: Op. Cit.
  20. Waite, Arthur: Op. Cit.
  21. Ouspensky, Piotr: Op. Cit.





1 comentario:

  1. Se dice que los arcan9s mayores sirven para la iluminacion

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